Ning es una interesante aplicación online que permite la creación de distintos tipos de software social. Concebida, al mismo tiempo, como una comunidad, pone a disposición de los usuarios un buen número de formatos y posibilidades.
Releyendo este artículo de GigaOm en el que se pone de manifiesto el interés que han generado las aplicaciones sociales entre los grandes grupos mediáticos (la compra de MySpace por parte de Rupert Murdoch es un buen ejemplo de ello), no puedo evitar sumarme a los que piensan que estamos al borde de una nueva burbuja.
Si hay algo claro en relación a Internet, es que se trata de un espacio horizontal y descentralizado, totalmente ajeno a los paradigmas tradicionales de los medios de comunicación.
Puede que los grupos mediáticos tengan el dinero y la influencia suficiente para adquirir la web de moda. Pero, ¿cuánto tiempo pasará hasta que los usuarios de Internet dispongan de los recursos técnicos para poder crear esas mismas plataformas?
De manera paralela, surgen programas como FlickrGraph. Esta pequeña aplicación permite obtener una representación gráfica de los lazos de amistad que se producen en la red de Flickr. El usuario sólo tiene que introducir en nick de un miembro y, al instante, obtiene el resultado.
Desde luego, lo más complicado se vuelve muy simple cuando se observa desde la distancia adecuada…
Un buen enlace para aprender más sobre redes sociales:
En él, John Carney reflexiona sobre una de las actividades por excelencia de los usuarios de dicha comunidad: mirar y ser mirados. El periodista da cuenta, además, de un nuevo tipo de vídeos en los que los usuarios se limitan a ver los vídeos de otros usuarios.
Uno de los principales problemas que ofrece la investigación sobre comunidades online es la novedad del objeto de estudio y, por derivación, el escaso consenso existente en el ámbito académico sobre aspectos tan básicos como su definición y clasificación.
En este sentido, resultan especialmente útiles trabajos como éste: